La hora del planeta

24 03 2009

El 28 de marzo será el día en el que se realice una de las mayores campañas de concienciación del cambio climático.

La ong WWF ha organizado para ese día “La hora del planeta“, que consiste en apagar las luces y los aparatos eléctricos que se puedan durante una hora. Esta medida ya ha sido utilizada en varias ocasiones (la última vez en febrero), ya que es de fácil acceso y seguimiento para todos los ciudadanos. Simplemente hay que recortar durante una hora el gasto energético que se realiza habitualmente.

Esta iniciativa coincide con la reunión en la que participarán 190 países para buscar un acuerdo contra el cambio climático, que tendrá lugar en Copenhague en diciembre de 2009.

Esta acción será secundada por 83 países (y aún siguen sumándose más), incluídos gobiernos y empresas. En el año 2008, 50 millones de personas de 35 países se unieron a esta iniciativa. En aquella ocasión el éxito fue rotundo y se pudieron ver edificios públicos como la Puerta de Alcalá en Madrid sin luces.

Con este gesto no sólo se quiere llamar la atención del gasto energético que cada familia tiene, sino ser un gesto a nivel mundial para que se de la importancia que tiene al cambio climático. En esta hora no se quiere que simplemente se apague los aparatos eléctricos y quedarse de brazos cruzados. Durante esta hora se pueden cambiar las bombillas incandescentes por las de bajo consumo o reciclar la basura que generamos.

No es cuestión de apagarlo todo y volver al siglo XIX, sino de reducir nuestro consumo y nuestra huella contaminante apagando lo que no estemos utilizando o, si es posible, apagarlo todo y disfrutar de otras formas de diversión que no sea el ordenador o las consolas. Y no sólo durante esa hora, sino aplicarlo a nuestra vida cotidiana.

Por lo tanto, el sábado 28 de marzo de 20.30 a 21.30 el mundo tendrá un gesto contra el cambio climático. Tampoco es recomendable volver a encender todo nada más terminar la hora sin luces, sino hacerlo de forma escalonada en los siguientes minutos y sólo encender lo que vayamos a utilizar.





Coca-Cola ayuda a conservar ríos españoles

18 03 2009

La multinacional Coca-Cola ayudará económicamente con 150.000 € a la conservación de tres afluentes del Guadiana.

La empresa estadounidense lleva a cabo un plan internacional para la conservación de los ríos más caudalosos del planeta en cada continente. En Europa ese apoyo se lo lleva el río Danubio, pero no impide la implicación en proyectos nacionales, como en el caso del río Guadiana en España.

Río GuadianaCoca-Cola se une a WWF para la conservación de los ecosistemas dulceacuícolas, incluyendo la reforestación con especies autóctonas (alcornoques, encinas, madroños y enebros) para aumentar la biodiversidad, proteger las especies de la zona y prolongar los bosques de ribera.

Los afluentes elegidos para este proyecto se encuentran en buen estado de conservación ya que discurren por parques naturales, pero el río Guadiana es una de las cuencas más amenazadas y de las que recibe más agresiones.

La implicación de la compañía Coca-Cola en este proyecto no es nueva, ya que fue una de las pocas empresas que firmó un manifiesto a favor de tomar medidas contra el cambio climático. Esta compañía lleva años aplicando planes de eficiencia energética y de reducción de consumo de agua y residuos.





Una segunda oportunidad para los residuos

14 03 2009

Desde hace ya unas cuantas décadas, es normal que las familias pasen sus vacaciones de verano en lugares distintos a su residencia habitual, siendo lo más común veranear en poblaciones costeras. Debido a esto, estas zonas aumentan en población, en construcciones, en servicios, y también en contaminación causada por varios factores.Basura en la playa

Uno de estos factores es la manía que tenemos los humanos en pensar que no importa tirar algo al suelo, o en este caso, en las playas. Por culpa de este hábito, el mar se ha convertido en un vertedero a gran escala, ya que antiguamente se pensaba que el océano al ser tan inmenso no tendría problema en asimilar este aporte de residuos.

De forma individual no tendría que ser tan difícil que cuando vayamos a la playa, a la montaña, o en cualquier calle, las cosas que en ese momento ya no carezcan de valor para nosotros las tirásemos en su sitio correspondiente. En algunos lugares no se encuentran contenedores para tirar nuestros desechos, ya que se intenta conservar para dejarlo tal cual es y que la mano del hombre no llegue a todos los lugares. Que no haya contenedores o papeleras no quiere decir que se nos dé permiso para tirarlo al suelo, sino que implica un compromiso humano de guardarlo y tirarlo en cuanto podamos en el contenedor más cercano.

Con la ayuda de todos evitaríamos encontrarnos en la montaña y playas latas de refresco, botellas, bolsas de plástico, colillas, papel de aluminio, etc.

Un claro ejemplo de esta contaminación la encontramos en Kenia donde se ha creado una empresa (The Flip Flop Recycling Company) que recoge y transforma las chanclas que se encuentran en sus costas procedentes de China, Malasia, India y Madagascar. Esta empresa lleva en activo 4 años, recogiendo 70 toneladas de residuos, tanto chanclas, como bolsas de plástico, neumáticos y cualquier desecho que se encuentre en el mar. No sólo lo recogen sino que lo transforman para que pueda ser reutilizado.

Un pequeño gesto, el de tirar nuestros residuos al lugar adecuado, puede ayudar a la conservación de la naturaleza.