Este municipio del noroeste de la Comunidad de Madrid, debe su nombre a los árboles autóctonos del municipio. Estos son los lodones.
El lodón (Celtis australis L) o más conocido como almez es originario de la región mediterránea. Es un árbol muy longevo con una esperanza de vida de 600 años.
Aspecto
Árbol de 8 a 10 metros de diámetro y con una altura de unos 20 metros. Está provisto de raíces profundas y desarrolladas.
Tiene una forma redondeada con corteza de color gris y de hoja caduca. Las hojas son ovaladas dentadas acuminadas, con el haz de color verde oscuro y rugoso y verde más claro y velluda por el envés. Tiene tres nervios más prominentes, siendo una característica para diferenciarlos de los olmos.
Florece entre abril y mayo. La flor es de color verdoso, solitaria, axilar, hermafrodita con gineceo de 2 carpelos y con estigmas sésiles y divergentes. Poseen el perianto de 4 ó 5 piezas.
El fruto permanece en el árbol bastante tiempo. Tiene forma de cereza de 1cm de diámetro, de color verde al principio y marrón oscuro o negro al madurar. La pulpa es comestible y tiene un sabor dulce.
Cultivo y usos
Se multiplica por semillas tras coger en invierno las semillas cuando aún siguen en el árbol sin hojas. Se pueden almacenar durante 1 ó 2 años siempre que se hayan puesto a secar o haberse limpiado y haber extraído la semilla. También se puede multiplicar por estacas.
Tolera todo tipo de suelos y es resistente a la sequía.
Tiene propiedades medicinales como astringente, antidiarréico y estomacal.
Los frutos son comestibles y se pueden fabricar mermeladas con ellos. La madera se usaba para fabricar látigos y fustas. Las semillas producen aceite y las raíces poseen una sustancia que se usa como colorante amarillo para teñir telas.
En jardinería se usa para fijar laderas y márgenes y como árbol de sombra o alineación.